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Los saunas y las aguas termales pueden mejorar los niveles de colesterol en adultos jóvenes

Un metaanálisis de 7 ensayos controlados aleatorizados concluye que el uso de aguas termales y sauna reduce el colesterol total y LDL, pero principalmente en adultos menores de 60 años.

martes, 4 de agosto de 2026 4 visualizaciones
Publicado en Complement Ther Med
A serene outdoor Japanese hot spring bath at dusk with steam rising, surrounded by snow-dusted rocks and pine trees.

Resumen

Una revisión sistemática de 2025 analizó siete ensayos controlados aleatorizados que examinaron si el uso de aguas termales y saunas puede mejorar los perfiles lipídicos en sangre. Los investigadores encontraron que en adultos jóvenes (menores de 60 años), estas terapias de calor redujeron el colesterol total y el LDL, especialmente cuando se combinaron con ejercicio. Sin embargo, en adultos mayores no se observaron mejoras lipídicas significativas. La evidencia fue calificada como una recomendación experta débil, lo que refleja datos prometedores pero limitados. La revisión siguió las directrices PRISMA y examinó 330 registros antes de identificar los siete ensayos controlados aleatorizados elegibles. Si bien no reemplazan a los medicamentos, las terapias basadas en calor pueden servir como estrategia complementaria para el manejo de la dislipidemia en poblaciones más jóvenes. Se necesitan ensayos de mayor tamaño y duración antes de que estas terapias puedan integrarse formalmente en las guías clínicas de dislipidemia.

Resumen detallado

La dislipidemia —colesterol LDL elevado y colesterol total elevado— es uno de los factores de riesgo modificables más significativos para las enfermedades cardiovasculares. Si bien las estatinas y otros fármacos siguen siendo los tratamientos de primera línea, existe un interés creciente en intervenciones de estilo de vida y complementarias que puedan contribuir al control de los lípidos, especialmente para quienes buscan opciones no farmacológicas.

Esta revisión sistemática de 2025, publicada en Complementary Therapies in Medicine, sintetizó la evidencia de siete ensayos controlados aleatorizados para evaluar si los baños en aguas termales y el uso de sauna pueden mejorar de forma significativa los perfiles lipídicos en sangre. Los investigadores cribaron 330 registros de las principales bases de datos médicas utilizando las directrices PRISMA y la herramienta de cribado Rayyan antes de llegar a los siete ECA finales.

El hallazgo principal dependió de la edad. Cuatro ECA realizados con adultos jóvenes (edad media inferior a 60 años) demostraron reducciones significativas en el colesterol total sérico y el colesterol LDL tras sesiones regulares de aguas termales o sauna, especialmente cuando la terapia de calor se combinó con ejercicio. Por el contrario, tres ECA en adultos mayores (edad media de 60 años o más) no mostraron cambios estadísticamente significativos en los niveles de lípidos.

El panel de expertos emitió una recomendación débil a favor de la terapia de calor en adultos jóvenes, lo que refleja un prometedor potencial real, aunque matizado por una base de evidencia limitada. Los mecanismos propuestos incluyen mejoras en la circulación inducidas por el calor, modulación del sistema nervioso autónomo y aumento de la actividad metabólica —efectos que podrían ser más pronunciados en organismos fisiológicamente más jóvenes.

Deben tenerse en cuenta algunas advertencias importantes. Solo siete ECA cumplieron los criterios de inclusión, los estudios variaron en protocolos y poblaciones, y la base de evidencia general sigue siendo reducida. La declaración de conflictos de interés que menciona la financiación gubernamental parcial del autor principal requiere transparencia. No obstante, esta revisión señala que las terapias basadas en el calor merecen una investigación más rigurosa como herramientas complementarias en el manejo de la salud cardiovascular y metabólica.

Hallazgos clave

  • Hot spring and sauna use reduced total cholesterol and LDL in adults under age 60 across 4 RCTs.
  • No significant lipid changes were observed in 3 RCTs involving adults aged 60 and older.
  • Benefits were strongest when heat therapy was combined with exercise.
  • Expert consensus rated evidence as a weak recommendation for younger adult dyslipidemia management.
  • Only 7 eligible RCTs were identified from 330 screened records, highlighting a thin evidence base.

Metodología

Esta revisión sistemática siguió las directrices PRISMA, examinando 330 registros de las principales bases de datos y utilizando Rayyan para la selección ciega de estudios. Siete ensayos clínicos aleatorizados cumplieron los criterios de inclusión, estratificados por edad de los participantes en cohortes más jóvenes (edad media <60 años) y de mayor edad (edad media ≥60 años). Un panel de consenso de expertos evaluó la solidez de las recomendaciones basándose en la evidencia sintetizada.

Limitaciones del estudio

La revisión incluyó solo siete ensayos controlados aleatorizados, lo que limita la potencia estadística y la generalización de los resultados. La heterogeneidad significativa en los protocolos de terapia de calor, la frecuencia de las sesiones y las características demográficas de los participantes puede confundir las comparaciones. El autor principal declaró apoyo financiero de un organismo gubernamental, y los hallazgos estratificados por edad sugieren mecanismos que aún no se comprenden del todo.

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