Longevity & AgingReplantear cómo diagnosticamos y tratamos la osteoporosis posmenopáusica con zoledronato y anabólicos
Esta revisión narrativa de Reid y Bolland actualiza el manejo de la osteoporosis posmenopáusica. Sostiene que la osteoporosis debería diagnosticarse según el riesgo de fractura y no por una puntuación T de densidad ósea inferior a -2,5, ya que alrededor del 80 % de las mujeres que sufren una fractura no cumplen ese umbral. Las medidas de estilo de vida son importantes: peso saludable, ejercicio seguro, no fumar, consumo moderado de alcohol y prevención de caídas. La vitamina D resulta útil principalmente cuando los niveles descienden por debajo de aproximadamente 25-30 nmol/L, mientras que las dosis altas pueden ser perjudiciales. Los bisfosfonatos siguen siendo el tratamiento de primera línea, y el zoledronato ofrece una protección duradera con una administración poco frecuente. El denosumab es eficaz, pero requiere un plan de salida porque su efecto desaparece con rapidez. Los fármacos anabólicos, entre ellos teriparatida, abaloparatida y romosozumab, se utilizan primero durante 1-2 años en pacientes de riesgo muy alto y después se continúa con antirresortivos. Los autores insisten en un tratamiento secuenciado y de por vida.