Longevity & AgingArtículo de investigaciónAcceso abierto

Las sesiones de EMS facial muestran primeros indicios de lifting y simetría sin cirugía

Una pequeña serie de casos encuentra que 10 sesiones de estimulación eléctrica muscular facial dirigida pueden mejorar el tono perioral y la simetría de la sonrisa de forma segura.

sábado, 1 de agosto de 2026 3 visualizaciones
Publicado en Plast Reconstr Surg Glob Open
Close-up of a woman's face with small surface electrodes placed near cheekbones and under eyes, soft clinical lighting

Resumen

Los investigadores llevaron a cabo una serie de casos exploratoria en la que siete adultos (de entre 24 y 39 años) recibieron 10 sesiones de estimulación eléctrica neuromuscular (NMES) facial dirigida mediante un dispositivo comercial a lo largo de aproximadamente 10 a 20 semanas. Los electrodos se colocaron bilateralmente sobre el complejo elevador del labio y el músculo orbicular de los ojos. Las fotografías estandarizadas tomadas aproximadamente un mes después de la última sesión mostraron mejoras cualitativas sutiles en la elevación comisural, el tono periorbitario y la prominencia del pliegue nasolabial. Un participante con asimetría funcional de la sonrisa mostró aparentes mejoras en la alineación comisural durante el gesto de sonreír. Todos los participantes completaron la serie completa sin eventos adversos, lo que sugiere que el enfoque es viable y bien tolerado. Los autores advierten que los hallazgos son meramente descriptivos y que se necesitan ensayos controlados de mayor escala.

Resumen detallado

El envejecimiento facial implica no solo laxitud cutánea y redistribución de la grasa, sino también cambios en el tono de los músculos miméticos y en la coordinación neuromuscular. La reducción en el reclutamiento de músculos como el complejo elevador del labio superior y el orbicularis oculi puede contribuir al descenso de las comisuras, al hundimiento periocular y al ahondamiento de los pliegues nasolabiales. La estimulación eléctrica muscular (EMS), utilizada desde hace tiempo en rehabilitación para las disfunciones del nervio facial, se ha propuesto como un método no invasivo para reactivar estos músculos subactivados en rostros sanos o con envejecimiento leve; sin embargo, la evidencia estética sigue siendo escasa.

Esta serie de casos exploratorios incluyó a siete adultos (cinco mujeres y dos hombres; con edades comprendidas entre los 24 y los 39 años) sin cirugía facial reciente ni tratamientos con rellenos o toxinas. Los participantes completaron 10 sesiones de NMES con intervalos de una a dos semanas, utilizando el dispositivo EVE Titan, disponible en el mercado. Se colocaron electrodos de superficie a lo largo del pliegue nasolabial, con el objetivo de actuar sobre el complejo elevador del labio, y por debajo del reborde infraorbitario, para trabajar el orbicularis oculi, con estimulación bilateral de aproximadamente 20 minutos por lado en cada sesión. Un participante masculino presentaba una asimetría funcional leve y crónica de la sonrisa, sin diagnóstico neurológico; en su caso, se aplicó un énfasis preferencial de estimulación en el lado más débil.

Se tomaron fotografías digitales estandarizadas con el sistema Janus Pro al inicio del estudio y aproximadamente un mes después de la última sesión. Entre los seis participantes que buscaban una mejora general del tono y la simetría, las imágenes posteriores al tratamiento mostraron tendencias cualitativas que incluían una posición de reposo de las comisuras ligeramente más elevada, una menor profundidad de la sombra nasolabial y una mayor firmeza periocular. El participante con asimetría funcional mostró una aparente mejora en la alineación comisural del lado izquierdo durante la sonrisa voluntaria. No se registraron eventos adversos —incluyendo eritema, edema o síntomas neurológicos— en ninguna de las sesiones.

Los autores proponen que las contracciones repetidas inducidas por la estimulación podrían mejorar la eficiencia del reclutamiento neuromuscular y la coordinación, lo que se traduciría en cambios sutiles en el tono en reposo sin alteraciones volumétricas. Esto es coherente con la literatura de rehabilitación que respalda el uso de NMES para el reclutamiento de unidades motoras en contextos de disfunción facial. No obstante, la aplicación estética sigue siendo preliminar.

Deben señalarse limitaciones críticas: el estudio carecía de grupo control o simulado, de mediciones objetivas, de evaluadores ciegos y de análisis estadístico. El rango de edad reducido (24–39 años) impide extrapolar los resultados a poblaciones de mayor edad con laxitud más avanzada. Los parámetros de estimulación no se archivaron de forma uniforme entre los participantes, lo que limita la reproducibilidad. Los hallazgos son explícitamente generadores de hipótesis y no deben interpretarse como evidencia de eficacia. Los autores reclaman ensayos más amplios, controlados con simulación, que incluyan imágenes 3D, electromiografía y resultados validados reportados por los pacientes.

Hallazgos clave

  • All 7 participants completed 10 facial EMS sessions without any adverse events or downtime.
  • Posttreatment photos showed subtle commissural elevation and improved perioral/periocular tone in 6 tone-focused participants.
  • One participant with functional smile asymmetry showed apparent improved commissural alignment after the 10-session course.
  • Stimulation targeted levator labii superioris complex and orbicularis oculi bilaterally for ~20 min per side per session.
  • Findings are descriptive only; no control group, objective measurements, or statistical testing were performed.

Metodología

Serie de casos descriptiva y exploratoria de 7 adultos sometidos a 10 sesiones de NMES con un dispositivo comercial (EVE Titan) a intervalos de 1 a 2 semanas. La evaluación de resultados se basó en fotografía digital estandarizada Janus Pro (vistas frontales y oblicuas) al inicio del estudio y aproximadamente 1 mes después de la sesión final, con comparación únicamente cualitativa — sin grupo de control, enmascaramiento ni análisis estadístico.

Limitaciones del estudio

El estudio incluyó únicamente 7 participantes, sin control simulado, sin evaluación cegada y sin medidas de resultado objetivas o cuantitativas, lo que hace imposible establecer inferencias causales. El rango de edad reducido (24–39 años) limita la generalización a pacientes de mayor edad con flacidez tisular significativa. Los parámetros de estimulación no se archivaron de forma uniforme, lo que reduce la reproducibilidad.

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