Longevity & AgingNanopartículas recubiertas de anticuerpos dirigen las terapias de mRNA más allá del hígado hasta llegar a los pulmones, las células T y otros tejidos
La mayoría de las nanopartículas lipídicas (LNP) administradas por vía intravenosa terminan en el hígado, por lo que llegar a otros tejidos suele requerir dosis altas. Este artículo de Nature Protocols, de la Universidad de Pensilvania, ofrece una guía paso a paso para construir LNP dirigidas (tLNP) mediante la unión de anticuerpos completos o fragmentos de anticuerpos a la superficie de la partícula, usando equipamiento de laboratorio estándar. En ejemplos en ratones, un anticuerpo anti-PECAM-1 aumentó la transfección pulmonar unas cinco veces, y un anticuerpo anti-EGFR elevó la transfección hepática unas 20 veces en comparación con las partículas sin dirigir. En células T humanas primarias probadas ex vivo, la conjugación con anti-CD5 aumentó la captación 4,5 veces y mejoró la transfección de mRNA. Los autores señalan que el enfoque es modular y funciona con cualquier formulación de LNP o cualquier anticuerpo. El objetivo es contar con un flujo de trabajo reproducible que permita usar dosis más bajas y facilite la traslación clínica de terapias de precisión basadas en ácidos nucleicos.