Longevity & AgingArtículo de investigaciónAcceso abierto

Los niveles prenatales de vitamina D no muestran una relación clara con el desarrollo cerebral infantil a los 10 años

La cohorte de nacimiento KLOTHO siguió a 66 pares de madre e hijo durante una década, y encontró que el estado de vitamina D perinatal no predijo los resultados cognitivos ni psicosociales.

miércoles, 16 de septiembre de 2026 1 visualización
Publicado en Nutrients
Pregnant woman standing in warm sunlight near a Mediterranean coastline, holding a glass of milk, with a child running nearby.

Resumen

La cohorte de nacimiento KLOTHO hizo seguimiento a 66 pares madre-hijo griegos, midiendo los niveles maternos y del cordón umbilical de 25(OH)D en el parto y evaluando el neurodesarrollo a los 10 años mediante cuestionarios estandarizados validados. Ni la deficiencia materna ni la neonatal de vitamina D (por debajo de 50 nmol/L) se asoció de forma significativa con las puntuaciones cognitivas o psicosociales compuestas en los modelos totalmente ajustados. Se observó una tendencia negativa no significativa en los resultados psicosociales asociada a la deficiencia materna. Una correlación parcial exploratoria sugirió una relación positiva entre los niveles maternos de 25(OH)D y el desarrollo psicosocial en un subgrupo de 12 pares. Se confirmó una marcada variación estacional en los niveles de vitamina D, aunque esta no se tradujo en diferencias en los resultados. Los autores advierten que el reducido tamaño muestral limita todas las conclusiones.

Resumen detallado

La vitamina D es reconocida cada vez más como un compuesto neuroactivo con receptores presentes en regiones cerebrales que gobiernan la cognición, el control motor y la regulación socio-emocional. Estudios en animales han demostrado que la deficiencia de vitamina D durante la gestación altera la morfología cerebral y los sistemas de neurotransmisores, lo que proporciona plausibilidad biológica para efectos neurodesarrollantes a largo plazo en humanos. Sin embargo, la evidencia de cohortes humanas sigue siendo contradictoria, lo que motivó este seguimiento de 10 años de la cohorte de nacimiento KLOTHO.

El estudio incluyó 66 pares madre-hijo del Primer Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Aristóteles de Tesalónica entre enero de 2011 y diciembre de 2012. La inclusión requería embarazos únicos a término completo; se excluyeron las madres con diabetes gestacional, obesidad mórbida o afecciones que afectaran el metabolismo de la vitamina D. El 25(OH)D sérico se midió en el momento del parto tanto en sangre materna como en sangre de cordón umbilical mediante un método LC-MS/MS validado con garantía de calidad externa DEQAS. A los 10 años, los niños completaron cuestionarios parentales estandarizados que evaluaban cinco dominios del neurodesarrollo —cognitivo, comunicación, motor, socio-sentimental e intereses especiales— combinados en puntuaciones z compuestas cognitivas y psicosociales.

En modelos multivariables completamente ajustados (que controlaban por sexo del niño, IMC materno, edad gestacional, peso al nacer y nivel educativo materno), la deficiencia materna de vitamina D produjo una estimación del efecto en el compuesto cognitivo de β = −0,065 (IC del 95%: −0,525 a 0,395; p = 0,774) y un compuesto psicosocial de β = −0,351 (IC del 95%: −1,025 a 0,324; p = 0,294). La deficiencia neonatal mostró igualmente asociaciones nulas: β cognitivo = 0,000 (p = 0,998) y β psicosocial = −0,346 (p = 0,303). Una tendencia limítrofe hacia puntuaciones de comunicación más bajas en hijos de madres con deficiencia se aproximó pero no alcanzó la significación estadística (p = 0,070). Los diagramas de dispersión ajustados y las medias marginales estimadas confirmaron visualmente líneas de regresión planas e intervalos de confianza ampliamente superpuestos entre los grupos según el estado de vitamina D.

Los análisis exploratorios en un subgrupo de 12 pares identificaron una correlación parcial positiva entre el 25(OH)D materno y el desarrollo psicosocial (r = 0,60; p = 0,038), una señal que requiere replicación. La variación estacional en el 25(OH)D materno fue marcada (media otoñal 56,0 ± 24,6 vs. invernal 32,0 ± 18,3 nmol/L; p < 0,0001), aunque la estación de nacimiento no predijo los resultados a los 10 años. Los análisis por subgrupos según sexo e IMC tuvieron en su mayor parte un poder estadístico insuficiente; una tendencia psicosocial positiva inesperada en niños con madres con deficiencia de vitamina D contradijo la hipótesis a priori y es probablemente un hallazgo fortuito.

Los autores concluyen que el estado perinatal de vitamina D no es un determinante de la cognición global a los 10 años en esta cohorte. La posible señal psicosocial es únicamente generadora de hipótesis. La evaluación a los 10 años fue elegida deliberadamente para capturar una etapa del neurodesarrollo más estable que las evaluaciones en la primera infancia; sin embargo, el reducido tamaño muestral es la limitación predominante, lo que hace que todos los hallazgos sean exploratorios y requieran confirmación en estudios longitudinales de mayor envergadura.

Hallazgos clave

  • Maternal vitamin D deficiency at delivery was not associated with cognitive composite scores at age 10 (β = −0.065, p = 0.77).
  • Neonatal cord blood vitamin D deficiency showed no association with cognitive or psychosocial outcomes (p = 0.998 and p = 0.303).
  • A non-significant negative trend for psychosocial outcomes with maternal deficiency was observed (β = −0.351, p = 0.29).
  • Exploratory partial correlation suggested a positive link between maternal 25(OH)D and psychosocial scores in 12 pairs (r = 0.60, p = 0.038).
  • Maternal 25(OH)D showed strong seasonal variation (autumn vs. winter: 56.0 vs. 32.0 nmol/L) but season did not predict 10-year outcomes.

Metodología

Cohorte prospectiva de nacimiento (n = 66 pares madre-hijo) con medición por LC-MS/MS de 25(OH)D materna y de cordón umbilical en el momento del parto. El neurodesarrollo a los 10 años se evaluó mediante cuestionarios parentales validados para la población griega, que generaron puntuaciones z compuestas cognitivas y psicosociales. Se aplicó regresión MCO multivariable ajustada por sexo, IMC materno y nivel educativo, edad gestacional y peso al nacer.

Limitaciones del estudio

El tamaño muestral de 66 pares limita gravemente la potencia estadística, lo que convierte todos los hallazgos en exploratorios y los hace propensos tanto a falsos negativos como a señales espurias en subgrupos. El neurodesarrollo se evaluó mediante cuestionario parental en lugar de pruebas cognitivas directas, y no se recogieron datos sobre suplementación posnatal con vitamina D, un factor de confusión potencialmente importante en un período de seguimiento de 10 años.

¿Te ha gustado este resumen?

Recibe la última investigación sobre longevidad en tu bandeja de entrada cada semana.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte: