Gut & MicrobiomeComunicado de prensa

Las bacterias intestinales cambian cuántas calorías absorbe realmente tu cuerpo de los alimentos

Un nuevo modelo de la Arizona State University muestra que los microbios intestinales influyen en la absorción de calorías. Quienes consumían mucha fibra absorbieron aproximadamente 116 calorías menos al día sin sentir más hambre.

sábado, 17 de octubre de 2026 1 visualización
Publicado en ScienceDaily Gut
Article visualization: Gut bacteria change how many calories your body actually absorbs from food

Resumen

Los microbios intestinales y la absorción de calorías son el foco de un nuevo estudio de la Universidad Estatal de Arizona. Los investigadores crearon un modelo matemático llamado DAMM (digestion, absorption and microbial metabolism; digestión, absorción y metabolismo microbiano), que rastrea cómo se desplazan los alimentos por el tubo digestivo, cuánta energía absorbe directamente el organismo y cómo procesan las bacterias intestinales lo que queda. Las cifras de calorías de las etiquetas de los alimentos se basan en los valores de Atwater, que tienen un siglo de antigüedad e ignoran el papel de los microbios. En un estudio controlado, las personas que seguían una dieta rica en fibra absorbieron unas 116 calorías menos al día que las que seguían una dieta occidental típica, y no refirieron sentir más hambre. Parte de la razón es que los microbios fermentan la fibra y la convierten en ácidos grasos de cadena corta, algunos de los cuales pasan al torrente sanguíneo y aportan energía adicional. El equipo espera que el modelo ayude a comprender mejor la obesidad, la diabetes y otros trastornos metabólicos, y que con el tiempo pueda contribuir a diseñar dietas adaptadas a cada paciente. Los hallazgos se publicaron en PLOS One.

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Resumen detallado

Las etiquetas de los alimentos sugieren que las calorías son una propiedad fija de lo que comemos, pero esta investigación muestra que la energía que su cuerpo extrae realmente depende en parte de los billones de microbios que viven en el intestino. Esto es importante para quienes controlan su peso, su glucosa en sangre o su salud metabólica a largo plazo, porque pequeñas diferencias diarias en la energía absorbida se acumulan a lo largo de los años.

Investigadores de la Arizona State University, en colaboración con científicos del AdventHealth Translational Research Institute, desarrollaron un modelo matemático llamado DAMM, siglas en inglés de digestión, absorción y metabolismo microbiano. El modelo sigue el recorrido de los alimentos por el tracto digestivo, estima cuánta energía absorbe directamente el cuerpo, modela cómo las bacterias intestinales metabolizan el resto y predice qué productos se absorben y cuáles se excretan. El trabajo se publicó en PLOS One.

El modelo aborda una limitación del sistema de Atwater, utilizado desde hace más de un siglo. Los valores de Atwater asignan un promedio de calorías por gramo de grasa, carbohidrato y proteína, pero no reflejan cómo los distintos alimentos nutren a las bacterias intestinales. Cuando los microbios fermentan la fibra y otros materiales que escapan del intestino superior, producen ácidos grasos de cadena corta, y algunos de ellos pasan al torrente sanguíneo y aportan calorías adicionales. En un estudio controlado, las personas que seguían una dieta rica en fibra absorbieron unas 116 calorías menos al día que quienes seguían una dieta occidental típica, sin sentir más hambre.

El mensaje práctico es que alimentar adecuadamente a sus microbios intestinales, sobre todo con alimentos ricos en fibra, podría modificar su ingesta neta de energía sin aumentar el hambre. Con el tiempo, este enfoque podría orientar una nutrición personalizada para la obesidad, la diabetes y otros trastornos metabólicos relacionados, aunque los investigadores describen esas dietas a medida como una posibilidad futura que requiere más desarrollo.

Hay salvedades. La diferencia de 116 calorías procede de un estudio controlado concreto y puede no aplicarse a todas las personas, ya que la composición del microbioma varía mucho de un individuo a otro. DAMM es un modelo, no una herramienta clínica, y no se ha demostrado que mejore los resultados de salud. Conviene consultar el artículo de PLOS One para conocer el tamaño del estudio, la composición de las dietas y la validación del modelo antes de sacar conclusiones firmes.

Hallazgos clave

  • DAMM models digestion, absorption and microbial metabolism to estimate the energy actually absorbed from food.
  • High-fiber eaters absorbed about 116 fewer calories daily than those on a typical Western diet.
  • Participants on the high-fiber diet did not report feeling hungrier despite absorbing fewer calories.
  • Microbes ferment fiber into short-chain fatty acids, which can enter the bloodstream and add calories.
  • Century-old Atwater values ignore gut bacteria, so food label calories may not match real absorption.

Metodología

Este es un comunicado de prensa universitario que resume un estudio de modelado con una comparación dietética controlada, publicado en PLOS One. La fuente es creíble, con investigadores identificados de Arizona State University y AdventHealth Translational Research Institute. El resumen de prensa ofrece pocos detalles sobre el tamaño de la muestra y la validación.

Limitaciones del estudio

El artículo no informa del número de participantes, de la duración del estudio ni de la precisión con la que el modelo predice los resultados individuales. La cifra de 116 calorías es un promedio obtenido en un solo estudio controlado, y los microbiomas de cada persona son distintos. Consulte el artículo de PLOS One para conocer la metodología completa y si se midieron resultados de salud.

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