Las muertes globales por cáncer casi se duplicarán para 2050, advierte el GBD 2023
Un análisis histórico del GBD 2023 que abarca 47 tipos de cáncer en 204 países registra 18,5 millones de casos nuevos en 2023, con una previsión de 30,5 millones para 2050.
Resumen
El estudio Global Burden of Disease 2023 analizó la incidencia del cáncer, las muertes y la discapacidad en 204 países entre 1990 y 2023, y proyectó tendencias hasta 2050. En 2023, se registraron 18,5 millones de nuevos casos de cáncer y 10,4 millones de muertes, lo que convierte al cáncer en la segunda causa de muerte en el mundo, después de las enfermedades cardiovasculares. Para 2050, se proyecta que los casos alcancen los 30,5 millones y las muertes los 18,6 millones —un aumento del 74%—, impulsado en gran medida por el envejecimiento y el crecimiento de la población, más que por un aumento en las tasas estandarizadas por edad. Los países de ingresos bajos y medios soportarán la mayor carga adicional. A pesar de la disminución en las tasas de mortalidad estandarizadas por edad, el progreso sigue siendo insuficiente para cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU de reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles para 2030.
Resumen detallado
El cáncer sigue siendo uno de los desafíos de salud más apremiantes de la humanidad, y el estudio GBD 2023 ofrece la cuantificación más exhaustiva hasta la fecha de su impacto global. Al analizar 47 tipos de cáncer en 204 países entre 1990 y 2023 —con proyecciones que se extienden hasta 2050—, este análisis sistemático revela tanto los avances logrados como las brechas preocupantes en el control global del cáncer.
En 2023, excluyendo los cánceres de piel no melanoma, se registraron 18,5 millones de casos incidentes de cáncer y 10,4 millones de muertes a nivel mundial, generando 271 millones de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD). El cáncer se posicionó como la segunda causa principal de muerte a nivel global, tras las enfermedades cardiovasculares. De manera notable, el 57,9% de los casos incidentes y el 65,8% de las muertes por cáncer ocurrieron en países de ingresos bajos a medios altos, lo que evidencia profundas inequidades en la distribución de la carga. Los factores de riesgo —entre ellos el tabaco, el alcohol, el IMC elevado y las exposiciones ocupacionales— fueron responsables del 41,7% de todas las muertes por cáncer en 2023, una cifra que ha aumentado un 72% desde 1990.
El marco de proyección del estudio estima que para 2050, los casos de cáncer a nivel mundial alcanzarán los 30,5 millones y las muertes ascenderán a 18,6 millones —incrementos de aproximadamente el 61% y el 74% respecto a 2024, respectivamente—. De manera fundamental, estos aumentos están impulsados principalmente por cambios demográficos (envejecimiento y crecimiento de la población) más que por un aumento del riesgo subyacente de cáncer, ya que se prevé que las tasas de mortalidad estandarizadas por edad disminuyan un 5,6% entre 2024 y 2050. Sin embargo, este incremento impulsado por factores demográficos será considerablemente más severo en los países de ingresos bajos y medios, donde se proyecta que las muertes aumenten un 90,6%, en comparación con el 42,8% en los países de ingresos altos.
En cuanto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se proyecta que la probabilidad de morir de cáncer entre los 30 y los 70 años disminuirá apenas un 6,5% entre 2015 y 2030 —muy por debajo del objetivo de reducción de un tercio—. La COVID-19 generó interrupciones adicionales en los programas de detección y diagnóstico del cáncer, lo que podría agravar aún más estas deficiencias, aunque los datos completos para cuantificar este impacto no estaban disponibles para el presente análisis.
Los métodos empleados fueron rigurosos: la mortalidad se estimó mediante modelos de conjunto de causas de muerte (CODEm, por sus siglas en inglés) que integraron datos de registros de cáncer, registros vitales y autopsias verbales provenientes de miles de sitios-año. La incidencia se derivó a partir de las estimaciones de mortalidad y las razones mortalidad-incidencia. La carga atribuible a factores de riesgo se calculó mediante un marco de evaluación comparativa de riesgos que utilizó 44 factores de riesgo modificables. Los hallazgos subrayan que, si bien la mortalidad por cáncer estandarizada por edad mejora gradualmente, la carga absoluta del cáncer se incrementará de forma drástica. Se necesita urgentemente una inversión internacional sostenida en prevención, acceso equitativo a la detección temprana y tratamientos asequibles —en particular en entornos con recursos limitados—.
Hallazgos clave
- 18.5 million new cancer cases and 10.4 million deaths occurred globally in 2023, making cancer the #2 killer worldwide.
- 65.8% of cancer deaths occurred in low-to-upper-middle-income countries, underscoring severe global inequity.
- By 2050, cancer deaths are forecast to nearly double to 18.6 million, driven mainly by population aging and growth.
- Low- and middle-income countries face a 90.6% projected increase in cancer deaths by 2050, vs. 42.8% in high-income countries.
- Age-standardized cancer death rates are forecast to fall only 5.6% by 2050, insufficient to meet the 2030 SDG 3.4 target.
Metodología
GBD 2023 utilizó modelos de conjunto de causas de muerte (CODEm) que integraron 4.499 sitios-año de registros de cáncer, 19.485 sitios-año de registros vitales y 421 sitios-año de autopsias verbales en 204 países. La incidencia se derivó de la mortalidad mediante razones mortalidad-incidencia; la prevalencia, a partir de estimaciones modeladas de supervivencia; y la carga atribuible a factores de riesgo, mediante una evaluación comparativa de riesgos de 44 factores de riesgo modificables. Las proyecciones hasta 2050 emplearon un modelo de tres componentes que incorpora trayectorias del SDI y proyecciones de exposición a factores de riesgo.
Limitaciones del estudio
El análisis excluye explícitamente la cuantificación del impacto del COVID-19 sobre la carga oncológica debido a la insuficiencia de datos exhaustivos en el momento del análisis, lo que podría subestimar las interrupciones recientes en el diagnóstico y el tratamiento. Las estimaciones para países con infraestructura de vigilancia limitada dependen en gran medida de modelos estadísticos, lo que introduce incertidumbre, en particular para los tipos de cáncer más recientes. Las proyecciones asumen la continuidad de las tendencias actuales y pueden no capturar avances terapéuticos disruptivos ni cambios repentinos en las políticas que podrían acelerar o desacelerar el descenso de la mortalidad.
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